lunes, 31 de agosto de 2009

29.08.09: SALIDA TURISTA ♥

domingo, 30 de agosto de 2009

La dulce Carola

Yo conozco la historia de un tipo que se enamoró desde una ventana. Es la historia de un amigo, vive en México, en el D.F., trabaja en la octava planta de un edificio, en unas oficinas en el centro de la ciudad.Y un día, estaba con la mirada perdida en el smog del D.F. cuando bajó la mirada del cielo a la calle; o más bien del smog al cielo, porque allí estaba ella, la dulce Carola, de belleza soberbia, radiante cruzaba la calle, y a sus pasos se detenía toda la ciudad. En frente, había un edificio en obras, y todos detenían su ritmo frenético para observar aquella mujer. Un obrero estuvo tentado de lanzarle un piropo, pero el de al lado le dio un codazo para callarlo; tal era el silencio litúrgico que imponía esa mujer. Y mi amigo se quedó embobado mirando aquella mujer, cruzando la calle… Ella iba pensando en lo suyo, pensando quizás en lo duro que iba a ser su nuevo trabajo en el restaurante de la esquina. Se quedó embobado viendo cómo la puerta del restaurante devoraba a aquella mujer menuda, y supo mi amigo que nada sería igual. A la mañana siguiente, después de haber estado toda la noche pensando en aquella mujer, mi amigo salió a la ventana, se asomó… Y allí la encontró. Y aquella cita era diaria, aquella cita se convirtió en una obsesión; día a tras día mi amigo se asomaba a la ventana y la veía pasar, se preguntaba como sería ella, como sería su vida, como despertaría, como dormiría. Pasaban los días, y pasaban los meses, y mi amigo a veces creía percibir el perfume de ella desde lo alto del edificio, fíjate. Creía escucharla tararear una canción y la melodía le perseguía durante todo el día. Y pasaban los meses, y pasaron años… Y mi amigo asomado a la ventana, preocupándose cuando la veía caminar bajo la lluvia sin paraguas, preocupado cuando la creía ver mas delgada… Paso mucho tiempo, y muchas veces estuvo tentado de bajar los ocho pisos para decirle a aquella mujer, que: ¡que diablos! que la amaba. Pero no lo hizo. Y paso mucho tiempo, cuatro años asomado a la ventana, y planeando el momento preciso para acercarse a ella… Y por fin tomo una decisión: sería este día. Ese día terrible, mi amigo se sorprendió un poco cuando no la vio pasar por debajo de su ventana, pero aún así se fue a buscarla al restaurante; buscó a Carola entre las mesas pero no la encontró, así que preguntó al encargado. Le dijo que Carola se había marchado, no del restaurante, del D.F… Se había ido a Acapulco con su familia, y no iba a volver másY mi amigo supo del sabor amargo de la derrota. Supo que aquella mujer no volvería a cruzar por debajo de su ventana, y subió los ocho piso arrastrando los pies, y no se sorprendió cuando en la octava planta encontró a todo el mundo alborotado, de un lado para otro, frenéticos. Alguien con el rostro desencajado le dijo que la empresa había quebrado, que estaban en la bancarrota, así que todos en la calle. En un día había perdido todo: la mujer que amaba, el trabajo,… Volvió para casa, no muy sorprendido, todo encajaba. El mundo se derrumbaba y lo hacía todo de una vez. Durante mucho tiempo estuvo abandonándose en casa, sin saber que hacer, y solamente pensando en la dulce Carola. Primero sin el valor para salir a buscarla a Acapulco, y luego sin la plata necesaria. Pasó otro año, 5 años desde que vio a Carola por primera vez, y decidió, pues, tomar una decisión. Empezó a buscar trabajo, pero mi amigo tenia 39 años, y en México no es fácil encontrar trabajo a esa edad, porque ya no eres el joven agresivo que buscan las empresas, sabes?, y en todas las entrevistas de trabajo le decían que no y que no. Así que mi amigo decidió tomar una decisión que cambió su vida. Decidió buscar a un coyote (un coyote en México es un tipo que se dedica a negocios turbios). Veréis, mi amigo buscaría a un coyote para que le hiciese una falsificación de la partida de nacimiento; mi amigo bien podría aparentar 34, así que le pediría al coyote una partida de nacimiento que dijera que tiene 34 para así poder acceder a algún puesto de trabajo. Así pues, mi amigo se fue para la Plaza de Santo Domingo, cerca del Zócalo, donde están los coyotes…Y ahí tienes a mi amigo perdido, colgado de un lado para otro. Se acabó perdiendo entre las callejuelas, y apareció en un callejón inhóspito, en un portal antiguo, viejo. Observó como un anciano le sonreía y le hacia señas para que le siguiera. Mi amigo siguió a aquel misterioso hombre, y supo que era un coyote. Le dijo: - yo soy tu hombre, se lo que necesitas,- si ya se, necesito una partida de nacimiento que falsifique que tengo 34,- vale, vale, dame tus datos. Empezó a tomar datos, y mientras tomaba datos, el viejo coyote, le dijo:-¿ Alguna vez estuviste en Acapulco? Y a mi amigo le dio un vuelco al corazón y se deshacía en el ácido del recuerdo, - Nunca.- El viejo le dijo: ” Veras, yo vivo cerca de la autopista hacia Acapulco, cerca de Tepozán, ¿Conoces la curva del autopista?” ¿conocéis la leyenda, verdad?, mi amigo también; la del fantasma que hacía autostop en el mismo sitio, que se subía en el primer coche y desaparecía en la misma curva en que se mato… Aquella carretera estaba deshabitada. Casi nadie pasaba por allí por miedo al fantasma. Mi amigo asintió, y el viejo le dijo: “Pues veras, muchas veces he estado tentado de agarrar la autopista para Acapulco y empezar de nuevo… Espera un momento”. Y mi amigo, se quedó pensando en Acapulco y mil huidas. Al rato vino el viejo coyote, con los documentos falsos, y se fue para casa. Aquella noche sólo pudo dormir con el recuerdo de la dulce Carola. A la mañana, el teléfono sonó bien temprano. Alguien al otro lado le decía: “Oye que tienes que venir a la reunión, que es urgentísimo, que tienes que estar aquí, vente para la oficina!”. Y mi amigo colgó el teléfono, maldiciendo al tipo al otro lado de la línea: “¡la oficina!..bah”. El caso es que antes de despedirse, el coyote le había dicho: “Ten cuidado, vuelves a tener 34 años, no repitas los errores”. Y pensó en las palabras del coyote mientras se despertaba; encendió la radio, y en la radio las noticias de otras veces… Mi amigo buscando los papeles del coyote; no los encontraba… De repente alguien dijo la fecha: era la de hacía 5 años. Bajó corriendo las escaleras y compró el primer periódico que vio. Miró la fecha… y era la de hacía cinco años. Volvía tener 34 años. Agarró el primer taxi que vio, se fue para su oficina volando, subió las ocho plantas corriendo, y allí estaba todo igual: su mismo despacho, la misma gente…Y la misma ventana. Mi amigo se acercó a ella, se asomó y su aliento se detuvo; como toda la ciudad, al paso de la dulce Carola. Todo empezaba de nuevo. Ahí tienes a mi amigo, con todo el futuro por delante, o con todo el pasado, no se muy bien. Volviendo a mirar por la ventana y encontrándose con aquella mujer; ahora jugaba con ventaja, porque conocía los plazos del tiempo que le quedaba. Aún así, dejó pasar el primer año deleitándose, asomándose por la ventana, y planificando bien la declaración de amor; pensando en la pose precisa, en las palabras adecuadas, y dejó pasar el tiempo. Un día se presentó en el restaurante a la hora de comer, se sentó en la primera mesa que vio libre, y vio a Carola, deambulando entre las mesas, se acercó, se puso delante de él, y le dijo: “¿Qué desea?”. Aquel era el momento, ésa era su oportunidad, así que su garganta se tensó como una guitarra, y mirándola le dijo:“Una sopa de cebolla y un filete de ráchela bien cocido, por favor”. Carola tomó nota y se fue. Mi amigo se estuvo maldiciendo toda la noche, así que al día siguiente,ahí le tienes, sentando a la mesa, mirando a Carola, clavando sus pupilas en las de ella y diciendo: “una sopa de cebolla y unos tacos de camarones, por favor”. Y al día siguiente, armándose de valor: “Una sopa de cebolla sólo, por favor”. Y así, día tras día, asomándose por las ventanas viéndola pasar, y a la hora de comer asomándose a una sopa de cebolla… Y el tiempo pasaba. A veces mi amigo creía que ella fijaba su vista en él, y entonces, ahhhh amigo… Entonces las palomas del parque volaban, los borrachos en las tabernas brindaban a su salud, los feligreses en las iglesias se abrazaban, y los soldados en primera línea de fuego se daban largos besos en la boca. Qué va. Ella no reparaba en él. Y pasaba el tiempo, pasaban los días, pasaban los meses, y pasaban los años, años de sopa de cebolla. Por fin llego el momento; no podía retrasar más la declaración. Al día siguiente Carola se iba, y aquella noche casi no durmió mi amigo. Pero al día siguiente ahi se presento, se acercó a Carola como todos los días, y le dedico una sonrisa, quizás mas afectuosa que otras veces. El caso es que se hizo silencio un instante que pareció eterno, ahí pensó decir “Me gustas cuando callas por que estas como ausente”, o no se, quizás, “¿Por qué me despierto de madrugada mientras todos duermen?” Pensó en decirle: "Me dueles mansamente, me dueles, quítame la cabeza, córtame el cuello, porque nada queda de mí después de este amor”. Pensó en decirle simplemente: “Quédate conmigo, por favor”. Y por fin: “Una sopa de cebolla, por favor”. Era inevitable. Mi amigo comió la sopa de cebolla como un condenado a muerte, en calma y en silencio, y se fue para casa. Ni siquiera pasó por su despacho, sabia que la derrota era inevitable, y a mi no me sorprende mucho porque creo que alguien dijo una vez: que “los amores cobardes, no llegan ni a amores, ni a historias; se quedan ahí, ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar”. Al principio mi amigo se derrumbó, pero luego…. Luego también, pero trató de buscar de nuevo al coyote para encontrar la posibilidad de…. De yo qué sé. Y se fue para la plaza de Santo Domingo, y rebuscando encontró el nuevo callejón y el antiguo portal… Y no. Encontró una sucursal del Fondo Monetario Internacional; esos eran otros coyotes, no le interesaban. Así que recordó las palabras del viejo coyote: cerca de Tepozlan, recordó la curva del autostopista. Agarró el carro y se fue para allá… No se sorprendió cuando se encontró un poblado fantasma; aquel pueblo era una sombra del pasado, todo ruinas, abandonado desde hacía mas de 50 años. Empezaba a hacerse de noche. Mi amigo se sonrió, asumió la derrota y decidió volver a casa cuando ya era noche cerrada. Entró en el coche y, al poco de salir del pueblo, encontró a una chica haciendo autostop en el arcén. Mi amigo no lo dudó, paró, bajó la ventanilla, y “¿A dónde vas?”: - al D.F. – “Pues sube”, y al poco de subirse ella dijo: - tenga mucho cuidado en la siguiente curva. Y apenas pudo acabar la frase, porque en la última palabra sonó el reventón de una rueda, así que mi amigo, se tuvo que hacer a un lado de la carretera, y dijo: “disculpa”… Y tenías que ver la cara del autoestopista. Porque la curva quedaba lejos. Bueno…Pues, se detuvieron, él bajó a cambiar la rueda, y ella con él… Y empezaron a hablar; una conversación trivial, pequeñas cosas, que fueron creciendo como bolas de nieve hasta convertirse en grandes cosas- ¿Y tú de dónde eres?,- Pues yo del D.F., y él le preguntaba :”Y a qué te dedicas”, y ella decía: “antes estudiaba, pero ya no”…Al rato no sé que le estaría contando él porque ella se descojonaba de risa, y jamás nadie había tardado tanto en cambiar una rueda, la verdad. Y la noche pasaba, y mi amigo le empezó a contar la historia de la dulce Carola, del coyote, y de la ventana, y de la sopa de cebolla, y le decía a la mujer: “¿Te lo crees?”, y la mujer decía:“Si yo te contara… Yo sé lo que es desaparecer justo en el momento preciso, yo sé lo que es repetir la historia una y otra vez…. Yo te entiendo”.- ¿Tu crees en los amores a primera vista?– ¿acaso existen otros? Aquella mujer, la autostopista era hermosa, no se si tanto como Carola, pero era hermosa, triste pero hermosa. Aquel silencio fue eterno, y él le dijo: volvamos al coche, te llevo al D.F. Y mientras se subían al coche, el pensó en decirle: “Quédate conmigo, huyamos juntos a cualquier sitio, empecemos de nuevo, yo que se!”, y quizás ella pensaba lo mismo, pero, sin embargo, dijo: “Ten cuidado con esa curva”.Y mi amigo tuvo mucho cuidado, paso la curva, y con los ojos fijos en la carretera, mi amigo no se atrevía a mirar en el asiento de al lado. Quizás ella también se había marchado como la dulce Carola y volvía a estar solo, y sabiéndose solo, se dirigió hacia la autopista y cuando iba a entrar en ella escucho una voz al lado que decía: “¿Alguna vez has estado en Acapulco?” Mi amigo miro en el asiento de al lado y hay seguía ella, ahora estoy seguro era mas hermosa que Carola, mi amigo dijo: "Nunca”, y ella le dijo: “Pues llévame”. Y se fueron, y así siguen en la carretera. Mi amigo no volvió a ver a Carola, porque lo importante no era Acapulco, lo importante era el viaje, y saber que hay que tener memoria para no repetir los errores y saber que la historia no se debe repetir. Sobre los fantasmas, no sé si creer. Yo no sé si hay vida después de la muerte. Hay gente que se cuestiona si hay vida antes de la muerte. Yo personalmente me cuestiono si hay vida antes de las 12 de la mañana…El caso es que por aquella carretera ahora pasan después de media noche, no se si existe un coyote que me devuelva a mi pasado, no creo, pero yo personalmente no dejare que pases por debajo de mi ventana sin pedirte que te quedes conmigo, ni que subas a mi coche sin que emprendamos una urgente huida.

martes, 25 de agosto de 2009

y así transformar el obstáculo
en posibilidad...

sábado, 22 de agosto de 2009



lunes, 17 de agosto de 2009


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a los Cuidados Paliativos como: "...el cuidado activo y total de las enfermedades que NO tienen respuesta al tratamiento curativo, siendo el objetivo principal conseguir la mejor calidad de vida posible para los pacientes y sus familias."



"La muerte no es enemigo, señores. Si vamos a luchar contra alguna enfermedad hagámoslo contra la peor de todas: La indiferencia"

domingo, 16 de agosto de 2009

Sí, porque yo también anhelaba que su corazón llorase por mi,
que llorásemos juntos y sin lágrimas
por esa ausencia recíproca que habíamos decretado.

sábado, 15 de agosto de 2009

viernes, 14 de agosto de 2009

A veces cuesta tanto amar... Uno tiene muchos motivos para no hacerlo y uno solo por el sí. Generalmente aparece el miedo; miedo al rechazo, a ser herido, a herir. Pero como dice una famosa frase: "el corazón tiene razones, que la razón no entiende". Cuando uno ha sido lastimado piensa en no volver nunca más a dejar que eso vuelva a pasar, pero vivimos y amamos. Uno ama, más allá de todo esfuerzo. Yo creo que mas allá de equivocarse, de salir herido o de herir, lo importante es el amor en sí, saber que se tiene la capacidad de amar.
Uno a veces piensa que el momento pasará y finalmente olvidaremos. Pero el momento pasa y uno se siente mejor, pero no olvida. ¿Será que el olvido no existe? El olvido no existe, cambia el color de los recuerdos con el tiempo simplemente. Uno muchas veces sólo logra ver cómo fueron las cosas cuando ha transcurrido el tiempo, se da cuenta de todo lo que hizo y de lo que dejo de hacer, que no significa que uno se arrepienta, ni reconozca que se equivocó. ¿Cuántos han mentido o dicho cosas hirientes al ser amado en un momento de enojo? ¿Cuántos han terminado con una relación por pensar que no es lo mejor, que el tiempo pasará y todo cambiará, y sin embargo se sigue amando al mismo ser, del mismo o mayor modo? ¿Cuántos han dado vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño hasta darse cuenta que éste no llega porque estaban acostumbrados a dormir sintiendo el calor de otro cuerpo, la sensación de unos brazos alrededor nuestro o simplemente el roce de la espalda de alguien pegada a la nuestra? Algunos se han sentido solos a pesar de tener a quien aman junto a ellos.
Es probable que no hayan amores prohibidos; no importa la circunstancia, no importa si la persona que amamos y nos ama está comprometida con otra persona, no importa si hay razones familiares, razones económicas, todo amor es posible, sólo está prohibido cuando nosotros no queremos sentirlo, o no queremos vivirlo. Todo aquel que piensa que es mejor postergarlo hasta que las situaciones cambien se equivoca, un amor es para vivirlo en el momento en que se siente. Cuando uno deja pasar el tiempo corre el riesgo de perderlo y pasarse después preguntando cómo pudo ser.
Cuando uno ama y la otra persona se aleja se siente que la tristeza durará por siempre. A veces uno siente melancolía, se permite pensar en todo lo que dejó de ser. Uno extraña el amor que compartía, la sensación de amar y ser amado. Toda ausencia es un dolor. Después de la tristeza, aparece una sensación parecida al odio, pero finalmente uno reconoce que no es verdad, que uno sigue amando sólo que se ha sentido abandonado, y no es cosa fácil reconocer que se sigue amando a pesar del tiempo y la distancia a alguien.

jueves, 13 de agosto de 2009

"Cuando te duela mirar hacia atrás y te de miedo mirar adelante,
mira hacia la izquierda o la derecha y allí estaré, a tu lado."

miércoles, 12 de agosto de 2009

Así, pensaba en él sin quererlo, y cuanto más pensaba en él más rabia le daba, y cuanto más rabia le daba más pensaba en él, hasta que fue algo tan insoportable que le desbordó la razón.

martes, 11 de agosto de 2009

Atada a este deseo, este cuerpo tiene poca vida.
Atada al sentimiento, estos pasos no caminan más.
Puedo decirte que estoy lejos, pero siempre estoy volviendo.
Puedo perderme en otro cielo, que no encuentro.
¿Será mi soledad la que dibuja tu bandera?
¿Será tu soledad la que acaricia mi corazón?
Voy a cantar esta canción para tu sueño tan dormido.
Voy a cuidarte de mi suerte y de tu olvido.
Quisiera ver caer una palabra seca de tu boca
cuando entendés que la felicidad es miedo...
Quisiera despertar tu sueño dormido.
Quisiera volver, para robar lo que perdimos.
Cuando ya nada quieras, todo el mundo se hace tuyo.
Cuando ya nada temas, todo miedo se vuelve canción.
Temblando los recuerdos tus ojos se animan a vivir.
Me llaman los silencios de tus ojos cuando miro.
Un resplandor, extraños sueños, para empezar a vivir.

lunes, 10 de agosto de 2009


domingo, 9 de agosto de 2009

Te creíste en ese rol de sanadora; un consuelo, y que fue caído del cielo. Una guía protectora, salvadora, creadora, dar señales que mejoran.Y quisiste retener a un pirata lastimado que no asume que su tiempo ya ha pasado. Ser para los demás te deja mal. Tan cumplidora, que a sí misma se abandona. Tan cerca, cerca. Muy cerca, cerca. Hoy se ciega los ojos, busca una explicación a tanta emoción. Cuánta emoción. Y te hundís en tu cabeza, que es la madeja de un ovillo. Tu corazón se hizo un anillo que a nadie pudo enlazar.

sábado, 8 de agosto de 2009

No estaba tan borracha como para no sentir que había hecho pedazos su casa, que dentro de ella nada estaba en su sitio pero que al mismo tiempo –era cierto, era maravillosamente cierto-, en el suelo o en el techo, debajo de la cama o flotando en una palangana había estrellas y pedazos de eternidad, poemas como soles y enormes caras de mujeres y de gatos donde ardía la furia de sus especies…

jueves, 6 de agosto de 2009

LOVE HER ♥

miércoles, 5 de agosto de 2009

martes, 4 de agosto de 2009

Tirar y aflojar la soga no me hace bien. Que feo es conformarse con tan poco. Las dudas y los errores se siguen sumando. El miedo es el que no te deja ver. Acostumbrada al dolor sigo cantando. Las voces en mi almohada siguen estando. Nunca habia sentido este vacío, y el capricho de no querer abandonar. Estás tan cerca y tan lejos a la vez de ese anhelo inalcanzable. Como explicarle a Dios cuando me muera, un tesoro de tanta magnitud del cual no pude ser dueña.

lunes, 3 de agosto de 2009

Quizá no fue coincidencia encontrarme contigo; tal vez esto lo hizo el destino. Quiero dormirme de nuevo en tu pecho, y después me despierten tus besos. Tu sexto sentido sueña conmigo. Se que pronto estaremos unidos. Esa sonrisa traviesa que vive conmigo. Se que pronto estaré en tu camino. Sabes que estoy colgando en tus manos, así que no me dejes caer. Y así me recuerdes y tengas presente que mi corazón está colgando en tus manos. Cuidado. Cuidado, que mi corazón está colgando en tus manos. No perderé la esperanza de hablar contigo; no me importa que dice el destino.

domingo, 2 de agosto de 2009

Consiguió dejar de pensar.
Consiguió, por apenas un instante,
besarlo sin ser más que su propio beso.


sábado, 1 de agosto de 2009

Ya regresé a este mundo de locos.
A la tierra que un día yo quise dejar pero nunca olvidé.
El pantano del hambre,
la miseria enjaulada,
la mentira que al fin aprendió a caminar por las calles del odio.
Y por eso volví del silencio más puro a un terrible boxeo,
porque solo al luchar sobrevive mi alma a su eterna condena.
Porque un día lloré cuando supe cual es mi papel en la historia.
Si me toca morir quiero que sea así el paraíso soñado.
Y solo verás energía flotando en un mar de luz que me invita a nadar.
Me quedan los sueños que nunca soñé,
me queda ese beso que nunca daré,
me quedan las cosas que sólo vos ves y por eso yo canto.
Me queda tatuada en la piel tu canción,
me queda pelear cada día de sol,
me queda el lugar que al final encontré,
donde solo el que siente me podría ver,
así yo volveré.
Y así sigue el valiente que amasija el ratón,
lava polarizados tras un monitor porque todos lo saben.
El rincón más seguro de la inseguridad.
Es mejor ser el rastro de un pobre puñal, que una inutil espina.
Y no pienso callar ante nada si todo es el juego de pocos,
que cambian el rumbo con solo apretar algún triste botón.
Y pienso dejar de nombrar sangijuelas que buscan la sangre
para hacer negocios con mi corazón y venderte las sobras.
De la soledad llorará la pureza de todas las cosas que nunca serán.
Y se mueren sin ver la verdad, todavía hay mucho que hablar.